¿Qué es Ayotzintli A.C.?



Ayotzintli A.C.







MISIÓN:

Promover y profesionalizar los esfuerzos de conservación de las tortugas marinas en México.




VISIÓN:

Generar conciencia en la sociedad mexicana sobre la importancia de la conservación de las tortugas marinas a través de campañas de difusión y educación ambiental, y desarrollando programas de conservación dentro de comunidades asociadas a playas de anidación, que a su vez constituyan una alternativa eco-turística de crecimiento y desarrollo económico, cultural y social de dichas comunidades.




Para más información e informes de voluntariado puedes encontrarnos en:

Dirección - Privada Guerrero, Lote 12 San Isidro Miranda, Querétaro, México

e-mail - ayotzintli@hotmail.com

Perfil fb - http://www.facebook.com/AyotzintliAC

lunes, 27 de diciembre de 2010

viernes, 24 de diciembre de 2010

Zapatilla La tortuga Marina.


UN PEQUEÑO REGALO...
FELICES FIESTAS!!

jueves, 23 de diciembre de 2010

La señora rojo de Antonio Ortuño.

En mi jardín hay una tortuga del tamaño de una mesa. Agoniza, hace días, bajo el ventanal. Nunca me han entusiasmado los animales, pero las tortugas tenían ante mí el prestigio de la mudez. Pues no: hacen ruido. Ésta, al menos, emite unos gemidos que complican el sueño y arruinan el desayuno.

Mi mujer y las niñas la riegan por las noches y le ofrecen comida. La bestia, lánguida, masca la lechuga pero al poco rato la vomita, convertida en una pasta sangrienta que hay que disolver a manguerazos. Las niñas parecen considerar gracioso el proceso y han comenzado a entregarle apios o coles a nuestras espaldas, con el resultado de que su cuerpo está rodeado, ahora, por un círculo de hierba calcinada por las náuseas.

Amo este clima.

Cientos de tortugas llegaron a la ciudad en los meses pasados. Casi todas fueron inmediatamente atropelladas, o lanzadas al vacío desde los puentes peatonales (y, consecuentemente, atropelladas), o utilizadas como tambores por los muchachos del tianguis cultural (decoradas, claro, con telas de colores, como bailarinas de salsa) y después convertidas en sopa en los barrios periféricos y en más de un fraccionamiento amurallado.

Comprendo y aplaudo a todo verdugo de tortugas: si no fuera un sujeto esencialmente holgazán, como soy, saldría ahora mismo al jardín y arrastraría al monstruo a la calle para que lo atropellaran. Pero como no tengo la menor intención de llenarme los pantalones de sangre y vómito, me limito a mirar cómo la riegan, aprovechando las dos horas de agua que nos corresponden por las noches. Si viviera, mi padre diría: Trabajas todo el día para que tu agua la aproveche una tortuga desahuciada. Eres un pobre imbécil.

Trato de leer el diario, pero estoy harto de las noticias sobre animales que van a morir en sitios en donde ni siquiera se suponía que vivieran. De cualquier modo, la tos de la bestia tampoco permitiría avanzar demasiado en el libro que abandoné desde su llegada. Nadie sabe porqué están en la ciudad. Algunos sospechan del clima. El delirante calor es bueno para las tortugas delirantes.

Una mañana, descubro que las niñas hablan con gran familiaridad de una Señora Rojo e intercambian risitas. Alarmada, mi mujer me confiesa que bautizaron así al animal, aunque su sexo sea una conjetura. El Rojo es por la sangre, claro, que ahora sale de su boca a borbotones hasta cuando no se le da lechuga.

Eso significará que el fin se acerca, quizá, pero mientras la muerte vacila, mi jardín y la zona de la casa que se asoma al ventanal han comenzado a apestar. Temo que los camiones asignados por el gobierno para recoger los cadáveres me multen por mantener con vida a este filete en putrefacción.

Mis miedos se consuman. Una noche, al llegar del trabajo, me encuentro con que un agente ha adherido una multa al caparazón de la Señora Rojo. ¡Setecientos pesos! Por ese precio habría podido rentar un carro alegórico que le diera dos vueltas a la ciudad. En venganza, le ofrezco dos lechugas como cena y subo el volumen del televisor cuando le comienzan las arcadas. Ojalá le duelan.

–Déle a beber un poco de cloro –me sugiere el vecino, a quien consulto cuando lo veo sacar un cadáver en una gran bolsa negra.– Con un vasito que le haga pasar, se deshace del bicho.

Pero la Señora Rojo es tan lista que no bebe el cloro, sino que lo escupe cuidadosamente en mis zapatos.

El interés de las niñas decae, lo mismo que la compasión de mi mujer. Ahora, unas y otra se quejan del olor y me hacen responsable del bienestar de la cosa. Me empujan a llamar a un veterinario o, insinuantemente, a lanzarla por encima del muro, hacia el jardín del vecino. La segunda idea no parece mala, pero para levantar semejante montaña de aletas y carey se necesitan unas fuerzas hercúleas que no poseo. Fracaso al cargarla: la bestia vacía sobre las perneras de mi pantalón su estómago presionado.

Los días se vuelven oscuros. Pierdo de tal modo el hilo de las noticias –cómo leer diarios, cómo mirar el televisor a unos metros de donde la Señora Rojo tose– que me toma por sorpresa la llegada del grupo de biólogos de la Universidad.

–Reportaron una tortuga enferma.

Bendigo mentalmente a mi vecino. Las niñas imploran que no la entreguemos, pero yo recompenso a los biólogos con quinientos pesos y un vaso de agua para cada uno.

Nuestra primera noche de paz es estupenda. Regamos la zona de hierba quemada y removemos la tierra. Acostamos temprano a las niñas y mi mujer se pone el camisón transparente. Dormimos a la perfección.

Me despiertan gritos de alborozo.

–¡Papá! ¡La Señora Rojo está en el jardín!

Mi mujer cubre su desnudez con una precaria sábana. Yo me envuelvo en otra, como un cónsul romano, y a toda prisa acompaño a las niñas, que me jalan las manos, ávidas de guiarme.

No es, desde luego, nuestra vieja Señora Rojo. Es un ejemplar mayor, pesado y enfermo, llegado quién sabe cómo a mi hierba. Huele como un batallón de Señoras Rojo en agonía.

¿Dónde puse la tarjeta de los biólogos?

Carajo.

Amo este clima. ~

lunes, 20 de diciembre de 2010

Ayudanos a ayudarlos!!

Recaudación de fondos para reparación de cuatrimoto!

MAS INFORMES PARA HACER UNA DONACIÓN EN


ayotzintli@hotmail.com

Tu ayuda hace la diferencia!!

A partir de hoy hasta mayo Ayotzintli A. C.estará realizando eventos y una colecta a traves de este medio para juntar dinero y así arreglar la cuatrimoto del campamento Tortuguero Playa Petatillo, que se encuentra en muy mal estado desde el final de la temporada pasada y que limitó los esfuerzos de conservación de tortugas, ya que los recorridos diarios de los 20 kilometros que tiene la playa se tenían que hacer caminando, provocando que muchos saqueadores tuvieran tiempo de extraer ilegalmente los nidos.


¡Ayudanos a ayudarlos!



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ayotzintli@hotmail.com
 

Foto de la semana...

Nuestras acciones, cada vez borran estas pequeñas huellas de esperanza... ¿Hasta cuando?

viernes, 10 de diciembre de 2010

Día internacional de los derechos de los animales.

"Respetemos el dolor que no tiene palabras; el derecho que no tiene defensa.”
Virgilio

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Detienen en Oaxaca a dos personas en posesión de más de mil huevos de tortuga.

Sobre la carretera Tepic-Puente Talismán, en el estado de Oaxaca, elementos de la Policía Federal aseguraron a dos personas que transportaban más de mil huevos de tortuga golfina dentro de una hielera.

El día de ayer, se ubicó un vehículo sospechoso con placas del estado de Puebla, el cual circulaba de noche sin luz en la parte posterior, al indicársele que detuviera la marcha para una revisión de rutina elementos de la Policía Federal se percataron que el conductor y su acompañante se mostraron nerviosos durante la exploración de la cajuela.

En esa parte del vehículo, detectaron un recipiente de plástico que contenía gran cantidad de huevos de tortuga marina, sin que las personas pudieran acreditar mediante algún documento el traslado de esta especie.

Por tal motivo fueron asegurados, Sergio Méndez Torres, de 25 años, conductor del vehículo y María de Jesús García Cabrera, de 20 años de edad, los cuales fueron trasladados junto con el vehículo a las instalaciones de la Policía Federal donde se contabilizaron mil 84 huevos de quelonio, de la especie golfina.

Los detenidos fueron puestos a disposición del Agente del Ministerio Público de la Federación, quien deslindará responsabilidades y continuará con las investigaciones para evitar el saqueo, depredación de nidos y modificación del hábitat, así como el tráfico ilegal de especies marinas en el estado.

Cabe mencionar que informes del subprograma de tortugas marinas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, al resguardar las playas donde habita dicha especie en los estados de Guerrero, Michoacán y Oaxaca, se protege el 80 por ciento de la anidación de tortuga golfina a nivel nacional.


Artículo en: Radio Formula